cómo vender entrenamiento personal

7 Estrategias efectivas y sin coste para vender más entrenamientos

marketing y ventas Dec 01, 2020

 

Descubre 7 estrategias que puedes implementar hoy mismo para aumentar tus ventas, fidelizar a tus clientes y ofrecer una experiencia excepcional.

 

En muchas ocasiones tendemos a pensar que las estrategias de marketing o de venta, son procesos complejos al alcance de muy pocas personas. Creemos que estos procesos solo los pueden llevar a cabo grandes corporaciones y que nosotros no estamos listos para ellos.

 

Sin embargo, gran parte de las acciones que marcan el éxito de un entrenador, no destacan por su complejidad, sino por su increíble simplicidad.

 

Lo difícil no es el proceso en sí mismo, sino tener la capacidad y la concentración de reproducirlos continuamente y obsesionarse con su ejecución.

 

Quiero ser totalmente sincero en esto. El único encargado de tus éxitos y de tus fracasos, eres tú mismo. Esto quiere decir que para bien o para mal, tú eres el responsable de tu situación actual y tienes en tus manos la posibilidad de cambiarla o mejorarla, de una forma abrumadora, si pones estas 7 estrategias en funcionamiento desde ya.

 

1. Enfoca todos tus esfuerzos en construir una relación con tus clientes

 

Sé proactivo, sé el primero en dar y ofrece todo lo que está en tu mano para optimizar la relación que creas con la persona. Recuerda que nadie te comprará si no confía en ti.

 

La confianza genera ventas.

 

Ejemplo: Antes de tener la entrevista con tu prospecto, recopila tanta información como puedas de él. En la era la información se pueden obtener muchos detalles con solo un vistazo a internet. Aprovéchate.

 

2. Cumple todo lo que prometas y más.

 

Uno de los grandes problemas que se afrontan en muchas empresas, es que no se cumple con lo prometido, generando una disminución de la credibilidad y congruencia de la empresa. Un hombre vale tanto como su palabra. 

 

Si prometes cumple.

 

Ejemplo: Si le dices a tu cliente que lo vas a llamar o que le vas a enviar un correo antes de una determinada fecha, HAZLO. Nunca dejes nada para mañana, es tu reputación lo que está en juego.

 

3. Crea un proceso de venta en el que no tengas que vender. 

 

La mejor venta es aquella que no se tiene que hacer, porque el prospecto ha entendido que lo que tú ofreces es la única y mejor solución a su problema. Cuando tú le ayudas a que llegue a esa conclusión, es muy complicado que no adquiera tu servicio. Por esta razón, tu mentalidad debe ser de “solucionador de problemas” y no de vendedor. Tu misión es escuchar lo que la persona tiene que decir, cuáles son sus problemas, sus inseguridades y sus objetivos y presentarle una verdadera solución a lo que busca.

 

Escucha, analiza, soluciona y después habla.

 

Ejemplo: Cuando te encuentres en una entrevista o en una sesión de entrenamiento con tu cliente, hablando más que escuchando, recuerda que el tema favorito de conversación de las personas son ellas mismas. Si eres tú el que habla, será él quien recopile información.

 

4. Asegúrate de ofrecer la máxima calidad

Ten en cuenta que la calidad es la relación entre las expectativas del cliente y lo que realmente recibe. Si no conoces sus expectativas, nunca sabrás como superarlas. Pregunta, indaga, cuanto más sepas, más sencillo será que lo sorprendas.

 

Conoce sus expectativas y supéralas.

 

Ejemplo: Sorpréndelo algún día con una sesión especial sin avisarlo. Llámalo de manera inesperada para ver como le ha ido el día. Mándale un correo con información sobre un tema de conversación que hayáis tenido en la sesión. Tú eliges, pero por favor, SORPRÉNDELO.

 

5. Obsesiónate con solucionar los problemas de tus clientes lo antes posible

 

Ya no te hablo de que conozcas lo que buscan, sino de que siempre que surja un problema o un inconveniente los aproveches para superar las expectativas y convertirlo en una oportunidad de ofrecer un servicio excepcional. Este no es sencillo, pero si realmente eres capaz de buscar una solución ingeniosa, ese cliente nunca lo olvidará.

 

Anticípate a los problemas, y si no puedes, utilízalos para enamorarlos con la solución.

 

Ejemplo: Uno de los procesos que más aprecian los clientes desde que empecé como entrenador, es acompañarlos y despedirlos en la puerta cuando se marchan. Aún recuerdo un día, en el que me despisté y no pude despedir a un cliente cuando se iba después de ducharse. En cuanto me di cuenta y pude, lo llamé para disculparme por no haberlo despedido. Puedo decirte que eso se le quedó  grabado, porque al poco tiempo, cuando empecé a entrenar a su mujer, ella mismo me dijo que se lo había contado entusiasmado. Los pequeños detalles marcan la diferencia, obsesiónate con ellos.

 

6. Controla todo el proceso de venta desde el primer momento. 

 

Desde que el prospecto entra en contacto con tu empresa o empieza a buscar la solución a su problema, todo debe ser consistente. Cualquier incongruencia que pueda haber entre lo que se dice en la web y la realidad, o dentro de tu propio local, puede generar una disminución de tu credibilidad y por lo tanto la pérdida de una oportunidad de venta.

 

Trabájalo y mejóralo cada día.

 

Ejemplo: Si cada vez que contestas al teléfono, lo haces de forma diferente o dependiendo de tu estado anímico, eso afecta a la forma en la que el cliente te percibe. Sé consistente con lo que haces e intenta tenerlo todo protocolarizado.

 

7. Asegúrate que todo está en concordancia

 

El ambiente, la música, el olor, todo cuenta cuando se trata de una primera impresión.

Como se suele decir:

 

No hay una segunda oportunidad para una primera impresión, por lo tanto, asegúrate de que sea excepcional.

 

Ejemplo: Un entrenamiento personal no son solo los ejercicios que realizas con tu cliente, es la forma en la que te vistes, en la que le hables, la música que le pones e incluso el olor que desprendes. Las personas compramos experiencias, haz de la tuya algo de la que merezca la pena hablar.

 

Cómo podrás ver, ninguna de estas estrategias están fuera de tu alcance o tienen algún tipo de coste. Lo único que requieren es el esfuerzo y la concentración diarias para llevarlas a cabo. Como ya te he dicho, mejorar tu servicio, tus ventas y tus beneficios es sencillo, lo complicado es tener el compromiso diario para hacer lo que debes.

 

Estoy seguro de que puedes conseguirlo, confío en ti, ponte en marcha desde hoy mismo y disfruta de los resultados de estar comprometido con tus clientes.